Semana 2

 

 

 

BITÁCORA 2

INVESTIGACIÓN SOCIAL

Lunes 7 de febrero de 2022

GABRIELA AMAYA JIMÉNEZ

 



EL GRAN Y AMADO ESPECTÁCULO

 

En el documental Las Víctimas de Facebook se mencionó: “El peligro es que las redes sociales hacen que el olvido social sea algo imposible. Resulta más difícil hacer borrón y cuenta nueva”. 

Esto lo relacioné inmediatamente con el término Cultura del registro, con el que el profesor Juan Sebastián Cobos dio inicio a la clase. Considero que esta práctica ya no solo se aplica en la investigación; la cultura del registro se ha implantado en nuestra nueva cultura digital y tecnológica, inventariando todas nuestras acciones, comentarios y búsquedas. Ahora, nuestra nueva huella dactilar, mejor conocida como huella digital, es nutrida constantemente por ese inventario al cuál, sin saber, puede tener acceso cualquier tipo de persona u organización. 

 

Desde los años dos mil, empezamos a documentar nuestra vida, empezamos a compartir nuestras experiencias personales en el nuevo mundo donde la privacidad es una utopía. En los últimos 20 años la mayoría de la población se ha convertido en un libro abierto colmado de todo tipo de información. Cualquiera tiene acceso a nuestro libro de “antecedentes judiciales”. En aquel universo, del cual voluntariamente decidimos ser parte, el internet puede ser siempre, no hay “maduración” ni “etapas”, solo hay contenido que nunca será eliminado por más tiempo que transcurra, y que indefinidamente nos determinará. 

Muchas veces me he preguntado si estos últimos años hacen parte de una nueva guerra fría en la que, inconsciente o conscientemente, minuto a minuto somos actores activos.  

 

Recuerdo el variado e interesante repertorio de temas analizados en la clase de Teorías de la Comunicación III. En uno de ellos, Guy Ernest Debord, filósofo, escritor y cineasta francés, llamó mi atención con su libro titulado: La sociedad del espectáculo. En las primeras páginas el autor cita esta frase de Feuerbach (prefacio de la segunda edición de la Esencia del cristianismo): “Y sin duda nuestro tiempo…prefiere la imagen a la cosa, la copia al original, la representación a la realidad, la apariencia al ser… Lo que es sagrado para él no es sino la ilusión, pero aquello que es profano es la verdad. Más aún, lo sagrado se engrandece a sus ojos a medida que decrece la verdad y que la ilusión crece”. Sin duda alguna, ahora nuestro objetivo de vida es estimular la percepción, los sentidos, sin importar el cómo. También, para Debord, el espectáculo es la expresión de la separación y el alejamiento entre las personas. Afirma: “la alienación del espectador en beneficio del objeto contemplado se expresa así: cuanto más contempla menos vive”.

 

Entonces, ¿es correcto permitirles a niños de entre 3 y 15 años adentrarse en este mundo consumista? ¿A qué edad se debería permitir el uso de las redes sociales? ¿Debería ser ilegal que en los colegios no se implementaran programas de preparación a la vida tecnológica como los hay para los aspirantes a la universidad? 

 

Consecuencias es la palabra breve y sencilla que viene a mi cabeza cuando analizo las preguntas anteriores. ¿Por qué tendemos a normalizar algo que, en su mayoría, desconocemos? Y ¿Por qué promovemos el uso de estas herramientas sin pensar en sus consecuencias futuras?

 

La sobreexposición en las redes sociales de las figuras de poder reducidas a un meme es un claro ejemplo de algunas de esas consecuencias. Según Neil Postman, sociólogo y crítico cultural estadounidense, la diversión se vuelve nuestra única manera de responder a los acontecimientos del mundo, y se pregunta: ¿solo nos vamos a reír? De ahí que yo me cuestione: ¿los nuevos creadores de contenido, denominados ‘Tiktokers’, ejercerán verdaderamente en un futuro un papel de liderazgo, admiración y respeto cuando se postulen como candidatos presidenciales, cuando sean jefes de alguna organización o sean mamás y papás? ¿Su huella digital, su inventario de acciones y su netiqueta les permitirá serlo?

 

De esto, el escritor, crítico literario y profesor de periodismo Jorge Carrión expone: “Estos mensajes breves y generalmente irónicos son el auténtico telón de fondo de nuestra época. Y antes de reírnos y compartirlos, valdría la pena analizarlos, especialmente por su contenido político, pero también como una formo artística”. 

 

La netiqueta, segundo término relevante de la clase,  se relaciona mucho con lo anteriormente mencionado. En nuestra cotidianidad presencial es necesario e incluso requerido pensar antes de hablar, tener un poco más de consciencia frente a nuestros actos, respuestas y comentarios. Sin embargo, detrás del escudo tecnológico que creemos impenetrable omitimos estos comportamientos y nos volvemos animales: el auge del sistema límbico del cerebro sobre el neocórtex. Entonces ¿nos estamos alejando del hombre ideal según Francis Bacon?

 

El meme, el chiste. La ironía se ha vuelto nuestra razón de ser. Hemos, poco a poco, dejado a un lado el análisis, la visión holística. Nos empezamos a estancar en un solo punto de vista que, generalmente, pertenece a otro, y lo acogemos con firmeza y determinación como si fuera propio. 

 

Para mi la conclusión a todo esto se encuentra en la pregunta que intenta resolver la Etnografía Digital: ¿Qué significa ser humano en la era digital? Y le adicionaría: ¿Seguimos siendo humanos en la era digital? 

 

Con muchas preguntas, aún sin respuesta, casi termino esta segunda bitácora.  Desde el lunes 31 de enero mi interés por la investigación ha aumentado y mis ganas por profundizar en diferentes temas mundanos carcome algunas horas de mi plácido descanso. Espero, próximamente, implementar correctamente todos los niveles de lectura y escritura, pues quiero lograr entender, a partir de una visión holística, mi realidad social.

 

Por último, pero no menos importante, quiero resaltar el aporte del libro Manual para la investigación, en el que Olavo Escorcia, profesor de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Colombia, nos invita, como estudiantes, a ser sujetos, no objetos, del proceso de formación. Esto con el fin de generar, contribuir y reconstruir conocimiento, no solo recibirlo pasivamente. 


👋

 

 

 

 


 

REFERENCIAS

 

Carrión, J. (2020, August 30). Política y estética del meme. The New York timeshttps://www.nytimes.com/es/2020/08/30/espanol/opinion/que-es-un-meme-internet.html

Cid, Á. (10 de febrero de 2014). [Interview by P. y. Etiqueta]. https://www.youtube.com/watch?v=-laNnykvDrM

Debord, G. (2002). La Sociedad del espectáculo. La Marca.

ODISEA. (20 de abril de 2013). Víctimas de Facebookhttps://www.youtube.com/watch?v=cK2EJocSpC4

olvavoinvestigacion.pdf. (n.d.). Google Docs. Retrieved February 5, 2022, from https://drive.google.com/file/d/1x_WWk49uVEdNNkZlVASbfxLELerUVw-c/view

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